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Tipos de hipoteca

Tipos de hipotecaLa mejor hipoteca en general es la que mejor se adapta a las necesidades específicas de cada uno. Para ello hay que tener en cuenta algunas variables como las comisiones de amortización, las circunstancias actuales, el tipo de interés que se aplica y el diferencial de la entidad.

Actualmente, en el mercado español, se encuentran varias modalidades de hipoteca: la de tipo variable, tipo fijo, mixta y de cuota fija.

La más utilizada para la compra de vivienda es la hipoteca de tipo variable. La característica principal de esta es que la tasa de interés fluctúa durante el plazo del préstamo, según una serie de términos que se especifican al contratarla.
La cuota de interés inicial y el pago mensual suele ser más baja que en una hipoteca de tipo fijo. En este caso, el tipo de interés puede ajustarse dependiendo del precio del dinero y de esta manera la cuota aumenta o disminuye.
Otra característica es que se suelen solicitar a periodos más largos que las hipotecas de tipo fijo, pueden ser 15, 20,30 años o más.

La hipoteca tipo fijo mantiene de forma constante el tipo de interés que se aplica a lo largo de toda la vida del préstamo, por lo que la cuota mensual se mantendrá invariable durante todo el periodo del préstamo hipotecario.
La ventaja principal es que conocemos en todo momento la cantidad que vamos a pagar mensualmente, ya que, las subidas de los tipos de interés no afectarán en la cuota a pagar.
En nuestro país, actualmente, este tipo de hipotecas se conceden para periodos no demasiado largos, de entre 5 a 10 años máximo, por ejemplo, en los caso de compra de vehículos o hipotecas parciales de vivienda.

En el caso de las hipotecas de tipo mixto, durante un periodo acordado de tiempo, el préstamo será de tipo fijo y el resto a tipo variable.
Esto garantiza un tiempo prudencial de estabilidad en los años que se ha elegido el tipo de hipoteca fijo. Hay entidades bancarias que apuestan por este tipo de hipoteca y también ofrecen la posibilidad de ir alternado cada cierto tiempo. Es decir, que una vez finalizado el plazo para el tipo de hipoteca fijo se puede volver a elegir entre tipo variable o fijo.

Por último, la hipoteca de cuota fija, es aquella en la que se establece una cuota mensual que siempre será la misma durante toda la vida del préstamo. No se debe confundir con la de tipo fijo, ya que, en este caso, el interés se fija y calcula igual que en una Hipoteca de Interés variable. La particularidad es que cada mes se paga la misma cuota durante todos el tiempo que dura el préstamo, lo que varia es el tiempo de pago. Cómo las cuotas son fijas y el tipo de interés es variable, los plazos se alargan sí los intereses suben y se acorta sí los intereses bajan. Redacción fotocasa.es , 19/03/2009